Relación entre el turismo y la población en los valles del Pirineo Aragonés
Según un estudio realizado por la Asociación de Entidades Locales del Pirineo Aragonés (ADELPA) llamado “Indicadores de población en las cabeceras de los valles del Pirineo aragonés”, hay grandes diferencias sociológicas entre los diferentes valles en función de su desarrollo turístico.
El estudio se ha basado en estadísticas oficiales de 2007 sobre población, natalidad, cuotas IBI o segundas residencias.
La principal conclusión es que, aquellos valles que tienen un sector servicios activo, tanto en invierno como en verano, como por ejemplo los valles de Benasque y Aragón, tienen más habitantes por kilómetro cuadrado, un mayor índice de natalidad, una edad media de la población inferior y, mayor número de personas en activo y que, por lo tanto, cotizan en la Seguridad Social.
Lo sorprendente del estudio ha sido ver que, en zonas cercanas a espacios protegidos, como por ejemplo los pueblos del entorno del Parque Nacional de Ordesa, que recibe más de 600.000 visitantes al año, no han conseguido aprovechar esta circunstancia y, pueblos como Bielsa, Puértolas y Broto entre otros, tienen la menor densidad demográfica del Pirineo, con 2,31 habitantes por kilómetro cuadrado.
Viendo los resultados de este estudio, ADELPA ha pedido que se impulsen proyectos de desarrollo en el Pirineo para asegurar la supervivencia de sus pueblos y ha invitado a los ecologistas a que retomen el diálogo en la Mesa de la Montaña necesario para seguir adelante con el proyecto de ampliación de Cerler hacia Castanesa, en Montanuy, en la Ribagorza oriental, que es una de las zonas que no tiene actividad turística, con todo lo que ello conlleva según este estudio.





